Quién Soy Yo
Mi nombre es Bryan Herrera Chanona, y mi vida ha girado en torno al Taekwondo desde que era un niño. Como cinta negra 3er dan, he dedicado 17 años a esta disciplina y más de 11 a forjar atletas en Poomsae y Freestyle, transformando sueños en medallas que brillan en escenarios mundiales. Mi historia comenzó con mi padre, un maestro de Kung Fu que me guió desde la cuna, instilándome una pasión inquebrantable por las artes marciales. El Taekwondo se convirtió en mi hogar, un espacio donde encontré mi propósito.
Crecer en México, donde el Poomsae y el Freestyle eran casi desconocidos, fue un desafío. Me formé de manera autodidacta, enfrentando la ausencia de guías o recursos, pero mi determinación me llevó a competir contra gigantes de Corea, Estados Unidos y más allá, demostrando que la estatura o las barreras culturales no definen el corazón de un guerrero. Mi viaje a Corea del Sur, la cuna del Taekwondo, fue un punto de inflexión: descubrí métodos avanzados que aún no llegaban a mi país, y supe que mi misión era compartirlos, innovar y elevar esta disciplina.
En 2020, la pandemia me arrancó seminarios, talleres y campamentos planeados, pero también me dio la oportunidad de nacer de nuevo como entrenador en línea, a través de mi canal de YouTube. Fue un acto de fe: compartí mi conocimiento sin esperar nada a cambio, conectando con personas extraordinarias que hoy son mi apoyo y mi fuerza. Recuerdo a mi primera alumna, una joven que confió en mí por completo; hoy, es doble campeona mundial, medallista nacional en los Juegos Conade y estudiante en una de las mejores universidades de México, en Nuevo León. Su éxito, y el de tantos otros, me impulsa a seguir adelante.
Mi visión es audaz: llevar el Poomsae y el Freestyle a los Juegos Olímpicos, haciendo de México una potencia global en estas modalidades. Inspirado por íconos como María Espinoza, Memo Pérez y Bruce Lee—cuyo mensaje de perseverancia y mentalidad me guía—, sueño con el oro olímpico desde que, de niño, visualicé mi victoria en un sueño que aún arde en mi alma. Soy un apasionado de las artes marciales, la tecnología, la edición de video y la creación de páginas web, pero mi corazón late por el Taekwondo y por ti, atleta que lees esto. Únete a mí en esta aventura épica; juntos, escribiremos la historia de un nuevo legado en el tatami.